Dos tratamientos, dos objetivos distintos
Es común confundir la toxina botulínica (Bótox) con el ácido hialurónico, pero cumplen funciones diferentes y muchas veces se combinan para lograr mejores resultados.
Toxina botulínica
Relaja temporalmente los músculos responsables de las arrugas de expresión (frente, entrecejo, patas de gallo). Es ideal para arrugas dinámicas, las que aparecen al gesticular.
Ácido hialurónico
Aporta volumen e hidratación a los tejidos. Se usa para rellenar labios, pómulos, mentón, ojeras y suavizar surcos como el nasogeniano o el código de barras.
¿Se pueden combinar?
Sí. De hecho, muchos planes de armonización facial combinan ambos tratamientos: la toxina botulínica para suavizar arrugas de expresión y el ácido hialurónico para restaurar volumen y definir el contorno del rostro.
¿Cómo saber cuál necesito?
La mejor forma es agendar una evaluación profesional, donde se analiza tu rostro y objetivos para recomendar el tratamiento (o combinación) más adecuado.
Agenda tu evaluación en Clínica Ankaba y descubre qué tratamiento se ajusta mejor a ti.
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